lunes, 28 de enero de 2013

Capítulo 3.

Puede que hayan pasado segundos,minutos,días,años desde entonces. No lo sé. Cuando levanté la cabeza, estaba en mitad de la nada, con un cadáver al lado, que me miraba sin ninguna pasión ni sentimiento. Quizá era mejor así. Madre hubiese llorado al verla,desde luego, era una de los suyos.
 Me levanté, me coloqué la capucha de mi sudadera a la última moda y empecé a andar.No levanté la vista al cielo, pues no había nada que mereciese la pena ver. Luces, luces de ciudad, que me rodeaban,que me miraban con familiaridad, como cuando miran a alguien que conocen. Mentira. Ni siquiera yo pude conocerme. Tampoco había conocido a la desgraciada mujer, pero sentía como si su vida me perteneciese ahora. FNA 314. F-N-A. Fi-on-a. Fiona. Fiona tiene un extraña musicalidad. Con mi boca formé su nombre. Mi querida desgraciada tenía un nombre. Fiona sonaba precioso en mi mente. Sonaba como el viento agitando las hojas de los cerezos, como los chapoteos en el barro, como el roce de una lengua con el hielo, como las pisadas en la tierra mojada. Fiona,Fiona.

 ¿Quién habrá sido el responsable de su muerte?-pensé. Me estremecí al recordar que condené a madre a un castigo parecido. Mi persona era joven por aquel entonces. Tendría 12 años. Madre tuvo la desafortunada idea de cantar una canción de un grupo musical prohibido. "A day to remember", me parece que se hacía nombrar. Recordar la música antigua y prohibidia era un delito que se pagaba muy caro. Nadie podía oír o cantar canciones que no hubiesen sido aprobada por el Comité de Salud. Al día siguiente de oír la maldita canción, la tarareé durante la hora de práctica con armas. La compañera TYU009 fue tan avispada como para darse cuenta de que esa canción no era actual. En 10 minutos, se congregaron ante mi persona todos los monitores y la directora del centro. Me hicieron preguntas sin control y rompí a llorar. Fueron implacables. Tenía tanto miedo...Grité que madre era la culpable, mi impúdica madre. La palabra madre cayó como una bomba. El silencio que se abrió entre ellos y mi persona era tan grande que no tenía fin, era absoluto y universal. Entendí lo que acababa de pasar. Había condenada a alguien por vez primera. Madre sería desayuno para los Tokwaaks. 

La Guardia del Orden Público me llevó a casita en una preciosa y blindada furgoneta negra. Nada más llegar a casita, ataron a madre, rebuscaron en todos los lugares y, sorpresa, encontraron lo que necesitaban. Una carta en papel de un tal "tuyo siempre,Wegner", varios CDs de grupos prohibidos, cigarrillos y un libro de Schonpenhauer. Ella misma sabía que moriría, pero no pareció asustarle. Únicamente se asustó cuando se le avisó que mi persona  tendría una familia no contaminada. Empezó a llorar. No,no llores. Impúdica zorra, no llores. Debiste comportarte como una madre, no como una zorra.
Desperté de mi pesadilla momentánea,agitada por contusiones. La calle, otra vez. No la casita, ni madre, ni los libros, ni las canciones, ni su cuerpo despedazado por Tokwaaks. No. Solo la calle. Ni siquiera estaba mi persona. Pero mi persona debió de encontrarse en algún lugar cerca, porque empezó a llorar. A llorar por Fiona y madre. Llorar por impúdicas. Impúdica llorona.

domingo, 27 de enero de 2013

Millones de mariposas.

Una mariposa por cada fallo,por cada desilusión, por cada llanto, por cada suspiro triste, por cada lágrima, por cada silencio, por cada carcajada, por cada "quisiera", por cada momento de libertad, por cada grito, por cada sueño, por cada paso, por cada "imposible", por cada negación, por cada muerte, por cada droga, por cada cuadro, por cada canción, por cada libro, por cada foto, por cada pelea, por cada encuentro,por cada orgasmo, por cada dolor, por cada "todo" en la vida.

Y entonces tendríamos millones de mariposas,perfectas,pequeñas,de todo color y forma,que no nos dejarían ver las nubes que se alzan en frente de nosotros. Sólo veríamos las mariposas, volando, atrapándonos en su sueño.

Tiempo de soledad.

De soledad y depresión. Ya no sé ni quién soy. Ni a mi mente inquieta le interesa a donde voy. No quiero nada. Nada de nada. Rien de Rien. Se me hace imposible seguir, vivir la bella vita, respirar profundamente,derribar el muro...Me acerqué a una pared, me tumbé y mi cuerpo se quedó inmóvil. A lo mejor quisiera estar con alguien siempre que me sienta sola. O no.

Best wishes


Every death will have its day.


It is not enough.

Be beautiful is not enough.
Be intelligente is not enough.
Be funny is not enough.
Be sympathetic is not enough.
Be nice is not enough.
Be rich is not enough.
Be bitch is not enough.
Be yourself is not enough.
Be a monster is enough.

Capítulo 2

No me apetece hablar de madre, y mirar a aquellos desgraciados me hacen recordar demasiado. Caminé rápido mientras aparto la vista de los pobres condenados, posiblemente los últimos intelectuales del planeta ¿Qué es lo que les hace tan vulnerables al saber, tan ambiciosos a la hora de aprender? Nadie lo entiende. Y por eso los juzgan, los odian y los desprecian. En este nuevo mundo no cuenta en absoluto el saber sobre algo. Sin darme cuenta, llegué hasta una ejecución pública. No era mi día hoy, ciertamente.
Sobre el perfecto suelo de mármol blanco, rodeado de bancos de piedra y una papelera, se encontraba una mujer pelirroja. Debía de haber sido una flor preciosa tiempo ha, pero ahora era fruto de la violencia sin control y la tortura.  Estaba doblada hacia delante, y los humanos no paraban de lanzarle libros y escupitajos. La mujer lloraba y suspiraba, al borde de un ataque de ansiedad. De repente, recibió una patada certera en la mejilla derecha y, después de intentar mantenerse erguida, cayó al suelo. Las monstruosas carcajadas eran como un eco que se repetía en la mente. Llamadme rara, pero la violencia nunca me hizo reír. Los escupitajos seguían cayendo sobre ella como una tormenta de verano. La tormenta dejó paso a unas tijeras. Estas hicieron su trabajo: recortaron el precioso pelo pelirrojo hasta no dejar más que unos pocos centímetros de pelo. La mujer temblaba. No podía evitar el dolor. Intentó tragarse la lengua para morir pronto, mas uno de los torturadores la avistó a tiempo. Mi corazón se llenaba de pesar; la peor parte estaba por llegar. Un hombre semejante a un toro levantó a la mujer hasta ponerla de pie, mientras otro más semejante a una serpiente le sujetaba la lengua. Una de las mujeres allí presentes, que más bien podría haber sido una comadreja, le quitó los zapatos, los calcetines y la falda con sumo cuidado, y salió corriendo como alma que lleva el diablo. Nadie dijo nada. Era sabido que la gente robaba a los condenados, pero era algo que también podría condenarse, aunque nadie denunciaba ese tipo de delitos. Oportunistas. Mientras yo pensaba, el hombre serpiente rasgó la camiseta de la mujer con la mano libre, a la vez sus sucias uñas se preparaban para arañar el cuello  de la pelirroja. No se oyó ningún grito. Nada.Los verdes ojos impasibles de la condenada miraban  al horizonte.Las lágrimas no caían. No se oían sus jadeos ni sus lamentos.La presa no intentaba zafarse de sus cazadores. Los hombres se miraron y comprendieron lo que había pasado. Soltaron a la mujer con menos cariño del que soltarían un saco de arroz y se largaron. La multitud se dispersó. Allí solo quedábamos yo, las tijeras, el cabello desperdigado, el cadáver en una postura grotesca y unos cuantos libros de Shakespeare.  Al lado del suelo de mármol se imponía un cártel que rezaba: "FNA314.Condenada a muerte por el vicio de la lectura." Me acerqué, y temerosa, cogí un libro de Shakespeare y un mechón de suave,precioso pelo pelirrojo. Pero yo no salí corriendo como la comadreja.Impúdica zorra.

A beautiful Island, isn't it?

La Isla tenía una hermosa vista, pero nadie la podía ver, porque todos los de la Isla gritaban: "Mírame, mírame"

viernes, 25 de enero de 2013

Capítulo 1.

Los condenados avanzaban.Uno,dos,uno,dos.Pasos suaves rastreando el suelo.Las cadenas chocaban entre sí creando un ruido infernal que no hacía si no empeorar la situación.La fila de humanos, si es que se podían llamar así, era una perfecta atracción turística para los sencillos paseantes. Aquellos que un día fueron los científicos, artistas y escritores más eficientes se movían ante ellos como muertos vivientes. Pero se lo tenían merecido.Nadie tenía que pensar  por él mismo, el Líder lo haría por todos.¿Por qué pensaban,por qué desafiaban lo establecido,por qué no se conformaban? Porque amaban el conocimiento y la inseguridad.Estúpidos intelectuales ambiciosos.Merecen la muerte.

Permitid que me presente.Soy a la que llaman ADFL123, aunque mi madre solía decirme Erin. Nunca comprendí tal cosa; nadie es nombrado con una palabra exacta como le ocurre a una silla o a una mesa.Pero mi madre sí. Ella insistía en que la llamase madre, en vez de JTF565, y así la nombraba, la nombro y la nombraré. No puedo culparla de cosas tales como los nombres propios, la música de Purcell o su pasión por los cigarrillos; en sus venas corría el arte,estaba marcada desde el nacimiento, diría el Líder. Sin embargo,ella siempre  despreciaba el arte públicamente, como todo buen ciudadano. Yo pienso que lo hacía más por miedo que por convicción. No voy a quejarme, aunque fuese  asquerosamente impúdica.

_

No tengo nada excepto sangre en mis manos.

Mi límite es la atmósfera.

Dime si son capaces tus ojos de ver la realidad,esa que no existe,que solo habita en nuestra mente,esa que desfigura con sumo arte el conocimiento, esa que permite el paso de lo retorcido.

B.

Maybe all that shit called people is not enough to kill me. Maybe. 

...

Lo ofensivo no suele ser más que un sinónimo de lo insólito.